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Publicado el Lunes, 14 de Septiembre del 2020

Se viene un “tsunami” de enfermedades mentales

La salud mental también debe ser prioridad de las autoridades locales, regionales y nacionales, porque se deteriora con el transcurrir de la pandemia.
El sector Salud debe estar preparado para el impacto de la pandemia por el covid -19 en la salud mental, porque muchas personas ya registran problemas alarmantes.
 
El decano del Colegio de Psicólogos, Maximiliano Plaza Quevedo, manifestó que primeramente se tiene que reconocer lo que se viene, que es básicamente una ola de estragos psicológicos como resultado de la pandemia, confinamiento e incertidumbre, teniendo en cuenta que muchos registran pérdidas humanas, empleo, relaciones, etc.
 
Agregó que el Estado es indiferente y no atiende a la salud mental, solo está dando importancia a la pandemia por el covid, pero las consecuencias mentales es un problema de salud pública porque la mayoría ya presenta síntomas de depresión.
 
Estimó que el 30 % de la población ya registra síntomas de depresión, lo que genera un impacto negativo en la salud mental.
 
“¿Qué hogar no está viviendo angustia y ansiedad? creo que la respuesta es la mayoría, inclusive se ha incrementado los casos de suicidios, a nivel nacional ya se reporta 400 suicidios en lo que va del año y nadie habla sobre ello”, cuestionó Maximiliano Plaza.
 
Plaza Quevedo, precisó que ante este alarmante panorama resulta importante implementar masivas campañas de salud mental en los distritos, porque los signos de ideación suicida se están registrando.
 
La pandemia está afectando a la población joven; quienes tienen ideas suicidas, porque ya no pueden tener las relaciones sociales o cualquiera actividad propia de su edad. “Cuando hay amenaza de suicidio se debe tener una observación seguida de la persona para evitar el acto suicida”.
 
Al registrarse un suicidio se realiza una autopsia psicológica para determinar las causas de la acción, antecedentes, amenazas, etc.
 
Pero la realidad también es similar en las personas de la tercera edad; quienes se deprimen muy rápido.
 
Las personas que registran más de 60 años de edad también se deprimen porque ya no tienen una oportunidad laboral, fueron despedidos o no se acostumbra al teletrabajo.
 
“Ni siquiera esta realidad está mostrando toda su crudeza, luego vamos a ingresar a esa realidad y el costo será terrible”, advirtió en representación de los psicólogos en Lambayeque.
 

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